¡He movido mi pulgar! Lo sabía, dentro de mi corazón sabía que la respuesta era en Dubrovnik. Hubiera gateado hasta aquí si no hubiese al doctor Glavić quien me lo ha regalado. ¡Gateado! Porque intuitivamente sabía que lo iba a hacer aquí, y lo hice, gracias a Dios. He tirado el impulso de mi tacón y él sigue viajando. ¡Estoy extremadamente feliz!

Esto es lo que Kornelija Livaja,  la periodista y editora de noticias de Radio Dalmacija, publicó en su Facebook perfil el 8 de marzo. Muchas personas, conocidas y desconocidas, siguen su historia sobre la lucha por vida y sobre el deseo de volver a trabajar después de haber sufrido un derrame cerebral isquémico en 2016. Todos quieren ayudarla, sea con palabras motivadoras o participando en la acción humanitaria ‘’Korni, no estás sola’’, organizada por sus compañeros periodistas, para recaudar los recursos necesarios para su recuperación total.

En su Eslavonija natal, en Dalmacija donde vive y trabaja y en otras partes de Croacia y el mundo, numerosas son las personas que apoyan su lucha por la vida. Cada kuna recaudada a Kornelija le significa montón, ya que en Croacia el Sistema Sanitario (HZZO) no cubre todos los gastos de la rehabilitación y su familia ya ha gastado todo con lo que disponía. 

Kornelija consiguió levantarse de la silla de ruedas y ahora lucha por su brazo izquierdo. Espasmo, es decir, la hipercontracción de los músculos, puede tratarse con inyecciones, pero cada inyección cuesta 5000 kunas y Kornelija de 46 años tiene que cómpraselas sola, ya que HZZO no cubre sus gastos.





‘’Hay que tratar gente de todos las edades, no puede ocurrir que la gente en sus cuarenta esté descartada; yo ahora estoy en la cumbre de mi capacidad laboral. Quiero ser una trabajadora, participar en la sociedad activamente, no ser una minusválida inútil a cargo del estado. El estado me formó, me dio la educación y la experiencia en los medios y ahora me abandona. En Croacia, el sistema de recuperación después de un derrame cerebral no funciona, y esto es la fea realidad. Si sufres un derrame cerebral aquí, estas arruinado. En el resto del mundo esto se resuelva con distintos programas de recuperación’’, cuenta Kornelija, de momento hallándose en terapia en Policlínica Glavić en Dubrovnik.

Para volver a la rutina diaria normal, Kornelija debería tomar inyecciones cada cuatro meses, y según cuenta, no se las puede permitir sola. Después de la primera inyección que tomó, doctor Josip Glavić le regaló tres semanas de terapia, lo que era un paso grande en su rehabilitación. Kornelija está sumamente agradecida a doctor y a todos que la ayudaron y que siguen ayudándola. 

Kornelija sufrió el derrame cerebral isquémico, que es la causa de muerte más frecuente en nuestro país, una noche en su casa en Kaštel Gomilica; estaba en el sofá, viendo la televisión, navegando en Facebook. En un momento quiso irse al baño, pero sus piernas no obedecieron. Su esposo Zdravko llamó a las emergencias, inmediatamente la llevaron al hospital KBC Split y ahí los médicos consiguieron salvarle la vida. 

Según afirma, uno no puede saber qué es lo que le espera en la vida. Pero una cosa sí que es cierta: Kornelija  demostró que es un luchador verdadero. La parte izquierda de su cuerpo fue completamente rígida, pero con ayuda de su familia y amigos, encontró fuerzas para empezar con el proceso de recuperación. Desgraciadamente, los recursos que HZZO aporta a las personas de edad media que sufrieron un derrame cerebral no son suficientes para la recuperación completa.

La sanidad pública croata carece de terapeutas y la fisioterapia financiada por HZZO es demasiado corta. Cosas cambian dentro del sector privado, pero para esto hay que disponer de dinero suficiente. Todo esto Kornelija lo sintió en su piel, igual que numeras personas que se hallaron en una situación parecida.

Con el deseo de recuperar la independencia y de no ser un lastre para los de su entorno, Kornelija ahora juega el partido de su vida y depende de la ayuda de todos nosotros. Las aportaciones para Kornelija pueden hacerse mediante la transferencia en Splitska banka, al número  de cuenta:IBAN: HR4023300033243222016, con indicación: Para Kornelija – ¡no estás sola!